¿Por qué prefiero una cámara "Point & Shoot" en lugar de una de lentes intercambiables?


Eduardo A. Bolaños Vargas. Revista Sobrevuelo - El mundo de la fotografía evoluciona todos los días. Si seguimos sitios webs y noticias de fotografía podemos ver que con frecuencia hay nuevas tecnologías, aparatos innovadores, técnicas especiales y motivos fotográficos inesperados. 

Este es el primer artículo de la sección "Aprendiendo Fotografía" en la Revista Sobrevuelo.

Una de nuestras motivaciones más grandes es poder compartir un poco del conocimiento y los trucos de fotografía que he ido experimentando a lo largo de más de 15 años de carrera profesional en el periodismo, desde mis estudios con fotografía analógica hasta el desarrollo actual de la fotografía digital, que se encuentra en su mejor momento.

Y justamente quiero empezar hablando del tipo de cámaras fotográficas que prefiero, de acuerdo al uso que hago de estas herramientas y el tipo de fotografía que suelo tomar. Puede ser un tema controversial, pero exquisito para generar comentarios y discusión en las redes sociales: por qué prefiero una cámara de "Apunte y dispare" en lugar de una de lentes intercambiables.


Hablando de las cámaras

Empezamos definiendo un poco las diferencias entre estas cámaras. Se conoce como una "Point & Shoot" (P&S) el tipo de cámaras que tienen funciones predeterminadas para que las tomas se realicen sin que el usuario tenga que hacer muchas configuraciones manuales, las más conocidas son las cámaras compactas (que ya no son tan comunes porque van siendo sustituidas poco a poco por los teléfonos celulares). 

Sin embargo, hay una segunda clasificación de este tipo de cámaras que se refiere a las que cuentan con grandes aumentos ópticos o zoom largo, que las ponen en gran ventaja con los celulares que -en su mayoría- solo cuentan con zoom digital. Las hay de todo tipo, desde las compactas con zoom de 4x o 4 aumentos, hasta las de 30x o más, que equivalen a un lente de más de 600 mm en cámaras réflex. 

Este tipo de P&S se han modernizado tanto en los últimos años, que además cuentan con muchas configuraciones manuales y modos como el (P, S y A), incluso llegando a tener enfoque manual, un avance que le da mucha superioridad con las cámaras compactas sencillas y los celulares.


Panasonic Lumix ZS70 con zoom de 30 aumentos ópticos.


En el caso de las cámaras de lentes intercambiables hay muchas categorías y tipos de cámara, sin entrar en mucho detalle es importante aclarar un tema: muchas personas tienden a decir que estas cámaras son las "profesionales", sin embargo recordemos que el profesional es la persona que toma la foto, que igual lo puede hacer desde un teléfono, como desde la cámara más avanzada. 

En la línea de cámaras de lentes intercambiables encontramos conceptos como "DSRL", "Mirrorless" (sin espejo), "Full Frame" y más, cada una de estas categorías con sus diferencias y similitudes, pero con la característica principal de que se le pueden acoplar y desacoplar cantidades de objetivos o lentes que pueden ir desde fijos (como el famoso 50mm) hasta telefotos por ejemplo de (75-200 mm), cada marca tiene sus particularidades.

No solo los cuerpos de las cámaras determinan la calidad de la fotografía, el software y los avances tecnológicos de los fabricantes también son fundamentales. Pero también muchos de los expertos indican que la calidad óptica de los objetivos es determinante para lograr buenas fotos.


Foto de Vitaly Vlasov en Pexels

Entonces ¿por qué prefiero un tipo de cámara que parece más sencilla?

Imaginemos una situación en particular, estamos caminando por un bosque y llegamos a una vista maravillosa de una catarata con un paisaje espectacular rodeado de naturaleza, pero también vemos en un árbol un quetzal comiendo frutas, y casi a nuestros pies una lagartija de unos colores especiales.

¿Qué hacemos? Si tenemos una cámara de lentes intercambiables tenemos que usar un lente para hacer la foto de la catarata, un telefoto de tal vez 200 o 300 mm para hacer la foto del ave y volver a un lente pequeño para optar por el macro de la lagartija que está a nuestros pies (exagerando un poco la situación, claramente). Probablemente en una situación así -que no sería extraña para un fotógrafo de paisaje o de fauna- mientas que cambiamos los lentes, alguno de los motivos de las fotografías se habrá ido o se habrá cambiado.

Es aquí donde resaltan las ventajas de las P&S de zoom grande, con el fin de no perder las fotos (es decir, sin muchas configuraciones) uno puede tomar la foto del pájaro, pasar al macro de la lagartija y terminar con el panorama del río, en segundos y utilizando casi que solamente una palanca de zoom y el propio disparador, acto seguido apagar la cámara, colocarla en una bolsa de la camisa y seguir caminando hacia el destino.

Veamos entonces, el uso de las cámaras depende mucho del gusto de cada quien, pero las cámaras compactas de zoom grande están alcanzando una calidad fotográfica notable y configuraciones manuales nada despreciables, en tamaños casi de bolsillo que permiten mayor movilidad y con la facilidad de tener el aumento de un lente gigante en un sistema retráctil.

Otro caso... ¿que tal una caminata por una ciudad histórica? No es lo mismo andar con una enorme Full Frame con un teleobjetivo de 700 mm para ver detalles de los edificios, que andar una pequeña cámara de bolsillo que se disimula y nos da más seguridad.

O bien un viaje familiar, en el que los niños quieran fotos, tengamos que tomar selfies, y también aprovechemos para hacer fotos de paisaje, es casi imposible usar una cámara que nos obligue a estar cambiando lentes.

Al final, todo es cuestión de gustos, de nuestros intereses fotográficos y de nuestro uso de los aparatos, pero creo que uno de los factores que debe prevalecer en nuestra selección de cámaras es la comodidad, y la facilidad que nos brinde para desarrollar nuestro trabajo.


Foto de Stanislav Kondratiev en Pexels